Oposición lanza FRENTE AMPLIO DEMOCRÁTICO con puro cascajo del PAN

La derecha lanzó una nueva organización ahora llamada Frente Amplio Democrático, con la que buscan frenar una reforma electoral “sin consenso”, la cual está integrada por los mismos opositores que han encabezado otras agrupaciones opositoras a las reformas impulsadas por la Cuarta Transformación (4T).
Entre los integrantes destacan el ex presidente Vicente Fox, figura central del año 2000 y del fraude del 2006, así como los ex presidentes del extinto Instituto Federal Electoral (IFE), José Woldenberg, Leonardo Valdez Zurita y María del Cármen Alanís, así como el ex titular del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova Vianello. Todos han sido voces constantes contra los cambios al sistema electoral incluso siendo el segundo un orador de las marchas de la llamada Marea Rosa.
También forma parte del Frente Francisco Labastida Ochoa, ex candidato presidencial del PRI, quien si bien reconoció su derrota en el año 2000, posteriormente afirmó en su libro autobiográfico que dicha elección habría sido pactada entre el entonces presidente Ernesto Zedillo y Estados Unidos, una acusación que pone en duda la pureza de la transición que ahora el Frente dice defender.
Con alrededor de 500 firmas, el grupo suma a personajes de larga trayectoria opositora y conservadora, como Claudio X. González, Lorenzo Córdova, Edmundo Jacobo, Carlos Tello Díaz, Denise Dresser, así como al historiador Jean Meyer y al antropólogo Roger Bartra, habituales críticos de los gobiernos emanados de la izquierda.
Además de políticas y políticos del PRI, del PAN y del extinto PRD, como Margarita Zavala, Rosario Robles, Aurelio Nuño, Cecilia Soto, César Camacho Quiroz, Demetrio Sodi, Dulce María Sauri, Emilio Álvarez Icaza, Germán Martínez Cázares, Graco Ramírez, Guadalupe Acosta Naranjo, Idelfonso Guajardo, José Narro Robles, Juan Carlos Romero Hicks, Lía Limón,
“Ante una reforma electoral sin consenso, se crea el Frente Amplio Democrático para evitar una regresión autoritaria y defender los equilibrios constitucionales. Académicos, juristas, ex legisladores, activistas, conforman un frente ciudadano plural y partidista para defender la democracia y las libertades en México”, señala el pronunciamiento dado a conocer.
Ademas de ellos están Alejandro Rosas, Antonio Lazcano, Fausto Pretelin, Federico Reyes Heroles, Fernando García Ramírez, el monero Francisco Calderón, Guadalupe Loaeza, Guillermo Sheridan, Héctor de Mauleón, Ignacio Morales Lechuga, Jacobo Dayán, Jorge Castañeda, José Ramón Cossío, el ex juez Juan Pablo Gómez Fierro, Macario Schettino, Mauricio Merino, Miguel Alfonso Meza, Mony de Swaan, Pablo Majluf, Rafael Pérez Gay, Ramón Sosamontes, Ricardo Pascoe, Ricardo Raphael, Rolando Cordera, Rubén Aguilar, Tere Vale y Sergio Negrete.
El documento insiste en que el país enfrenta un supuesto riesgo de regresión democrática por una eventual reforma electoral “impuesta”, pese a que la iniciativa oficial aún no ha sido presentada ni publicada. Este hecho refuerza la percepción de que el Frente busca instalar una narrativa de alarma institucional.
El Frente sostiene que surge en un contexto de “alta tensión institucional”, donde acusa que la propuesta de reforma oficial podría debilitar la autonomía de las autoridades electorales, el pluralismo político y los equilibrios constitucionales, aun cuando el contenido de dicha reforma no se conoce públicamente.
“Los integrantes del Frente subrayan que México sí vivió una transición democrática, construida a partir del diálogo y la inclusión plural y el acuerdo entre fuerzas políticas, sociedad civil y ciudadanía”.
El texto agrega sin pruebas que el método democrático basado en el “consenso y la deliberación” ha sido desplazado, y que ante ello la ciudadanía organizada tiene la responsabilidad “histórica” de actuar, una afirmación que reproduce el discurso tradicional de la oposición, centrado en la idea de un poder autoritario en ascenso.
Aunque el Frente evita mencionar directamente a Morena o a la presidenta Claudia Sheinbaum, aclara que no se conforma contra personas o partidos, sino contra “prácticas autoritarias”. Sin embargo, el señalamiento apunta claramente al actual proyecto político en el poder.
Como en otras ocasiones, los impulsores del Frente se definen como apartidistas, pese a que muchos de sus integrantes han ocupado cargos públicos, presidido instituciones electorales o participado activamente en gobiernos del antiguo régimen.
Finalmente, advierten que una reforma electoral sin el consenso de todas las fuerzas políticas, incluidas las de oposición, evidenciaría la intención de restringir la pluralidad democrática y restaurar viejas prácticas, por lo que fijan como objetivo inmediato impedir que avance cualquier iniciativa político-electoral que consideren regresiva.















