Derechos del Tri en riesgo: TV Azteca busca respaldo de la 4T para conservar transmisiones

En medio de los cambios recientes en los derechos de transmisión del fútbol, TV Azteca enfrenta un escenario complejo para mantener en su señal los partidos de la Selección Mexicana, lo que ha llevado a que surjan alternativas que involucran incluso decisiones desde el ámbito público.
De acuerdo con versiones difundidas en medios digitales, la televisora del Ajusco habría tenido que apoyarse en mecanismos vinculados al actual gobierno federal —conocido como la llamada “Cuarta Transformación”— para poder acceder a la transmisión de algunos encuentros del combinado nacional.
Este contexto se da tras una transformación en el modelo de negocio del fútbol, donde cada vez más partidos migran hacia plataformas de paga o streaming, limitando el acceso en televisión abierta. Actualmente, solo una parte de la población mexicana cuenta con servicios de suscripción, lo que ha generado preocupación sobre el acceso universal a eventos de interés nacional.
? Presión por mantener el fútbol en TV abierta
Ante este panorama, también han surgido iniciativas desde el ámbito legislativo que buscan garantizar que los partidos de la Selección Mexicana se mantengan en televisión abierta, bajo el argumento de que se trata de un bien cultural y de interés público.
La discusión ha cobrado mayor relevancia rumbo al Mundial de 2026, donde se prevé un esquema mixto: algunos encuentros se transmitirán en televisión abierta —incluyendo los de México—, mientras que el resto quedará disponible únicamente mediante plataformas digitales de pago.
???? Cambios en el negocio del deporte
La situación refleja una tendencia más amplia en la industria: los derechos deportivos se han encarecido y concentrado, dejando a televisoras tradicionales con menos margen de maniobra. En casos recientes, incluso cadenas como TV Azteca han dejado de transmitir ciertos torneos por los altos costos de adquisición.
En este escenario, la posibilidad de recurrir a acuerdos o apoyos institucionales evidencia la presión que enfrentan las televisoras para no perder audiencia en uno de los contenidos más demandados del país.











