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Afirma exconsejero Merino que AMLO es “peor” que Fox en 2006

Afirma exconsejero Merino que AMLO es “peor” que Fox en 2006Guru /Lunes, 17 de mayo del 2021



Redacción

Por el uso de la conferencia matutina para "denunciar" de manera selectiva a candidatos de la oposición y promover los programas sociales de su gobierno, el presidente Andrés Manuel López Obrador suma 13 quejas ante el Instituto Nacional Electoral (INE), una denuncia penal ante la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales (FEDE) y una solicitud del PRI para que la OEA envíe observadores electorales a México.

El PRD y el PAN son los partidos que más se han quejado ante el INE por la intervención presidencial hacia los comicios del próximo 6 de junio, cuando se renueven 22 mil 292 cargos de elección popular, incluyendo 15 gubernaturas, 500 diputaciones federales y mil 65 locales.

El exconsejero del Instituto Federal Electoral y actual coordinador general de la organización Nosotrxs, Mauricio Merino Huerta, afirma que López Obrador es el mandatario mexicano que más ha intervenido en procesos electorales desde 1996, cuando se creó el IFE para sacar al partido en el gobierno de la organización y manejo de las elecciones.

Integrante de la Comisión de Fiscalización del IFE que declaró culpable al expresidente Vicente Fox por el financiamiento irregular de su campaña presidencial, Merino advierte que la intervención de López Obrador es incluso más grave que la que tuvo el propio Fox en el proceso electoral de 2006, cuya participación fue acreditada por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) en la sentencia que sirvió para calificar los comicios presidenciales de ese año.




En entrevista con Proceso, Merino señala que el tribunal electoral ha emitido varias sentencias en las que restringe los temas que el titular del Poder Ejecutivo puede abordar en sus conferencias mañaneras, sin que AMLO las haya acatado, lo que implica una violación al artículo 134 constitucional que prohíbe de manera expresa la intervención de cualquier funcionario en las elecciones.

“El presidente no puede promover sus programas. Sin embargo, lo hace; no puede pronunciarse en favor o en contra de los partidos… y lo hace. No puede utilizar los programas públicos que están bajo su control para favorecer a una opción política… y lo hace.

“El presidente no puede llamar a los electores a votar en favor o en contra de un partido y, sin embargo, lo hace. No hay ninguna duda de que está rebasando los límites que establece la Constitución y de que se violan las leyes electorales. Incluso, podría estar incurriendo en un delito electoral”, afirma.

Con información de Proceso