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Corral, uno de los peores gobernadores del país, teme por su futuro político

Corral, uno de los peores gobernadores del país, teme por su futuro políticoGuru /Martes, 27 de abril del 2021



Redacción

Una crónica muy simple y certera de lo que está pasando en Chihuahua podría resumirse de la siguiente manera: Javier Corral está empecinado en imponer a su amigo Gustavo Madero como candidato e impedir que Maru Campos sea gobernadora del estado, en primer lugar, porque Corral siempre ha jugado con Gustavo Madero y, en segundo lugar, porque la llegada de la ex alcaldesa de Chihuahua al gobierno del Estado representa un peligro político y legal para el actual mandatario.

Pero antes de llegar a la elección de este 2021 cabe hacerse una pregunta: ¿Qué le pasó a Javier Corral a su llegada al gobierno de Chihuahua?  Cabe recordar que hace 15 años Corral estaba posicionado como un auténtico promotor de la democracia encabezando un movimiento para lograr la anticonstitucionalidad de la Ley Televisa, aprobada en marzo de 2006, en medio de las presiones de todos los candidatos presidenciales y de la mayoría de los legisladores coludidos con la empresa de comunicación más importante del país.

En ese momento, Corral parecía un político con legitimidad, consistente y crítico de ese poder que había doblegado al Ejecutivo federal, al Congreso y amenazaba con apropiarse del Poder Judicial. No era una batalla de agravios personales, era una lucha por la verdad.

Hoy, de ese Corral no queda nada. Le mandatario chihuahuense se ha convertido en uno de los gobernadores peor calificado del país, penúltimo de acuerdo con la más reciente encuesta de Mitofsky, con una administración señalada de corrupción, nepotismo y coludida con el poder judicial para ejercer justicia selectiva de acuerdo a criterios políticos.

De acuerdo con diversos medios de información, el gobernador del estado de Chihuahua tiene al menos 28 funcionarios de primer y segundo grado que son presuntos familiares directos y políticos en nómina del gobierno estatal. Además de los parientes de Corral se encontraron otras 76 personas que son familiares entre sí y ocupan cargos públicos en puestos de primer nivel y de confianza, pero estos son intocables porque pertenecen al grupo político del mandatario.

Está claro que el criterio corralista contra la corrupción que prevalece en Chihuahua es político-partidista y desprecia los instrumentos jurídicos en perjuicio del Estado de derecho. Su lema de “Ni perdón, ni olvido, ni impunidad” se desvanece en los hechos, ya que en Chihuahua “Sí hay perdón, sí hay olvido y sí hay impunidad” hacia los corruptos que son fieles al gobernador. En su momento, el candidato a alcalde de Chihuahua, Chihuahua (https://www.eluniversal.com.mx/estados), Fermín Ordóñez presentó una denuncia contra el gobernador del estado, Javier Corral y el senador Gustavo Madero por posibles actos de corrupción que derivaron en el desvío de más de 20 millones de pesos de la entidad.

Considerando los antecedentes, no cabe duda que el Javier Corral del 2006 sería el primer crítico y adversario del actual gobernador de Chihuahua, un político desdibujado, con una pésima percepción de parte de los ciudadanos y una administración deficiente y hundida en la corrupción y en la impunidad que tanto repudio le causaba en otras épocas.

Con información de El Universal